25 Ene Saludo de Mons. Joan Piris Frígola
ACTO DE ENTREGA DE LOS PREMIOS ¡BRAVO! 2011
Estimados hermanos Obispos,
estimados galardonados,
señoras y señores,
amigos todos:
Os saludo en nombre propio y en el de
Hace ahora cuarenta años, (en 1971),
Aquella Operación Bravo de los comienzos dio origen con el tiempo a los premios Bravo. En estos, un jurado, compuesto por profesionales de la comunicación, sacerdotes y laicos, elige, entre las propuestas llegadas de las Delegaciones de Medios de Comunicación Social, a las personas e instituciones que, a lo largo del año han puesto la comunicación al “servicio de la dignidad del hombre, los derechos humanos y los valores evangélicos”.
Según el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, “los medios de comunicación están llamados a servir a la dignidad humana, ayudando a la gente a vivir bien y a actuar como personas en comunidad. Los medios de comunicación realizan esa misión impulsando a los hombres y mujeres a ser conscientes de su dignidad, a comprender los pensamientos y sentimientos de los demás, a cultivar un sentido de responsabilidad mutua, y a crecer en la libertad personal, en el respeto a la libertad de los demás y en la capacidad de diálogo”.
Es lo que hoy celebramos en este encuentro: Que los medios de comunicación siguen siendo el puente de unión entre el público y la verdad, siguen poniendo en relación, con calidad y precisión, las cosas que ocurren, en cualquier lugar del mundo, con las personas que tienen el derecho de conocerlas. Cumpliendo la misión que la sociedad les ha confiado sirven eficazmente a la dignidad del hombre, especialmente cuando informan y forman con los criterios de la verdad, el bien y la belleza.
En este sentido, Benedicto XVI, en su último mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales, señaló que los medios de comunicación, incluyendo los más recientes, “deben ponerse al servicio del bien integral de la persona y de la humanidad entera. Si se usan con sabiduría, pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano”.
En estos cuarenta años de historia, los Premios Bravo han pretendido reconocer esa contribución, agradecerla y promoverla para que todos los medios de comunicación, estimulados por el ejemplo de los premiados, sean cada vez más conscientes de su responsabilidad y del bien que hacen cuando transmiten, con belleza,
El pasado mes de agosto, Benedicto XVI reunió en Madrid a más de millón y medio de jóvenes en
Ha sido precisamente
Entre los medios que cubrieron la JMJ está otro de los premiados. L’Osservatore Romano recibe el premio Bravo de Prensa en su 150 aniversario. El llamado periódico del Papa, singularissimo giornale como lo definió Pablo VI, difunde ediciones en 9 lenguas, siend
o una de las más numerosas su edición en español, distribuida por el periódico La Razón cada domingo. Desde hace cuatro años, bajo la dirección de Gian Maria Vian, se ha embarcado en una renovación profunda para ocupar una nueva presencia en la escena periodística y cultural, no sólo italiana sino mundial, siguiendo el deseo de su editor, el Papa. Fue precisamente Benedicto XVI, quien en su visita a la redacción del periódico hace unos meses, les animó a seguir “trabajando con alegría en el gran “areópago” de la comunicación moderna, conservando la larga historia de este famoso diario”. Por ello ha ampliado su ámbito con su apertura a las cuestiones internacionales, con una lógica distinta a los de otros medios de comunicación, y con fuentes privilegiadas, si no únicas.
En las categorías de Radio y Televisión, los premios Bravo se entregan en esta ocasión a carreras consolidadas y bien orientadas. Por un lado, Radio Exterior de España que sirve de nexo de unión entre los españoles del exterior y nuestro país con una programación de calidad, profesional y bien cuidada. Aprovecho esta ocasión para felicitarles además por su 60 aniversario, que se cumple este año 2012 y también por el 75 aniversario de Radio Nacional de España, cumplidos la semana pasada.
Por otro lado, en Televisión, el Bravo premia a Inmaculada Galván, periodista madrileña que ha conducido programas de éxito en diversas empresas informativas, teniendo siempre al ser humano en el centro de sus noticias con respeto y atención a su dignidad.
La trayectoria profesional y humana se premia también con el premio Bravo al Trabajo diocesano en Medios de Comunicación que recae en Mn. Jordi Piquer. Él ha trabajado más de treinta años en la Delegación de Medios de Comunicación de la archidiócesis de Barcelona. En estos años ha manifestado una generosidad y entrega absoluta en la no siempre fácil misión de servir de enlace entre los medios de comunicación y la Iglesia, procurando el bien de ambos.
La dimensión más cultural de la comunicación se premia con los Bravo de Música y Cine. La música en España tiene un referente de primer nivel en el Orfeón Donostiarra que en sus ciento catorce años de historia ha alcanzado los primeros puestos en el panorama sinfónico-coral internacional. Su labor se extiende hacia la juventud y la infancia con iniciativas de promoción cultural como el Orfeón Txiqui o sus coros escolares. En la categoría de cine se ha premiado la película “De dioses y hombres” de Xavier Beauvois que narra con delicadeza y altura cinematográfica la historia del secuestro y asesinato de los siete monjes franceses del Tibhirine (Argelia) en 1996.
El mundo de la publicidad se ha orientado en los últimos años hacia la difusión de la identidad corporativa por medio de microhistorias orientadas a la transmisión de valores y sensaciones. En esta línea camina el spot de
Precisamente el Papa Benedicto XVI dio a conocer ayer su Mensaje en torno a la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales. En él dice: «Gran parte de la dinámica actual de la comunicación está orientada por preguntas en busca de respuestas. Los motores de búsqueda y las redes sociales son el punto de partida en la comunicación para muchas personas que buscan consejos, sugerencias, informaciones y respuestas» (fin de la cita). Con estos premios Bravo queremos reconocer a las personas e instituciones que durante 2011, por su claridad, veracidad e integridad han sido como respuestas a la pregunta por la Verdad que hace el hombre de nuestro tiempo.
Para todos los premiados vaya nuestra más sincera felicitación. Seguramente desde planteamientos vitales muy distintos ustedes han conseguido hacer resplandecer la verdad, el bien y la belleza a través de sus medios y de sus personas. Es su mejor contribución a la dignidad del ser humano y por eso merecen el Bravo rotundo que la Iglesia les quiere dar con estos premios. Que ellos les sirvan, no como recuerdo de un pasado brillante, sino como estímulo para un futuro en la misma senda.
Muchas gracias.
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Normas para la concesión de los Premios Bravo. Art. 2.
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Ética en las Comunicaciones Sociales n. 6. Vaticano, 4 de junio de 2000.
Benedicto XVI. Mensaje para
Benedicto XVI. Ceremonia de despedida en el Aeropuerto de Barajas. 21 de agosto de 2011.
Vatican Information Service. 5 de julio de 2011
Benedicto XVI. 45ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. 24 de enero de 201
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